QUIENES SOMOS
El CLUB MONTAÑERO es un modo de convivir, de pasarlo bien, de tener amigos. Los chicos van al Club porque es su segunda casa, un sitio donde disfrutan aprendiendo y aprenden disfrutando. El CME es un grupo de amigos que se reúne en los ratos libres para estudiar juntos, para hacer deporte, para formarse, para pasarlo en grande…
Uno de los retos más apasionantes para muchas familias consiste en la educación de sus hijos. Por eso, hace más de cincuenta años, un grupo de
matrimonios comenzó el desafío de crear un club juvenil en Granada donde sus hijos pudiesen aprovechar el tiempo libre en un ambiente adecuado, como complemento de la familia y el colegio. Una vez conseguido el local pidieron al Opus Dei que se hiciera cargo de la formación cristiana que deseaban para sus hijos y los amigos de sus hijos.
En el proyecto educativo estudio y solidaridad son las actividades principales del CLUB MONTAÑERO. Algunos padres participan como miembros de la Junta Directiva y todos colaboran, de muy diversas maneras, en la buena marcha del Club.
PADRES, PRECEPTORES Y SOCIOS
La experiencia nos lo dice a gritos: el socio del CLUB MONTAÑERO sabe que se le toma en serio. Y sin fórmulas mágicas va germinando en cada uno ese conjunto de virtudes humanas tan necesarias para forjar su educación: el optimismo, la sinceridad, el espíritu deportivo, la amistad, el amor a la libertad, la responsabilidad, el trabajo bien hecho…
Para lograr el objetivo de colaborar con los padres en la educación de sus hijos, el Club cuenta con la figura del preceptor. Los preceptores procuran colaborar en la misión educativa de los padres: orientan en los estudios, proponen nuevas metas, enseñan a valorar a los demás, y exigen y animan con cariño y fortaleza.
El CME facilita también la atención espiritual de los socios que lo deseen y pone a su disposición un Oratorio para rezar y al sacerdote del Club para acudir a él, de manera que puedan aprender a tratar a Dios de acuerdo con su edad. La presencia del espíritu cristiano en el Club se manifiesta habitualmente en detalles como la alegría, la seriedad y exigencia en el estudio, el impulso de los valores sociales y de servicio, el amor a la libertad, el protagonismo de los padres y el fomento de las virtudes humanas en un clima de confianza y cordialidad.




